viernes, 9 de noviembre de 2012

Quiche de verduras

Aprovechando las verduras de temporada que podemos ver en el mercado quisiera compartir con vosotros una receta fácil y sabrosa.

Se trata de la Quiche. Es una tarta salada que tan solo se compone de una masa quebrada y un relleno a base de huevos y nata mezclado con los ingredientes que queramos. Este relleno al pasar por el horno se cuaja y se forma el pastel. Hoy la voy a rellenar de la verdura que tengo en la nevera con un poco de bacon, pero también la suelo hacer de jamon y queso, de champiñones, de carne... acepta de todo!
El nombre original del pastel es Quiche Lorraine y procede de la región francesa de Lorena. El relleno consistía en huevos y nata y es más tarde cuando se incorporan otros ingredientes como la panceta y el queso.
Vamos a por ella!


Ingredientes
1 masa quebrada (se vende hecha)
1 calabacín
1 puerro
1 zanahoria
Bacon en tiras
1 brick de nata para cocinar (200-250 ml.)
3 huevos
Queso rallado (un paquete de 90-100gr.)
Sal y pimienta



Precalentamos el horno, ponemos la masa en un molde redondo y no muy alto. Los bordes que sobresalgan del molde es mejor doblarlos hacia afuera para que no caigan en el centro. Ponemos encima unos garbanzos para que no suba la masa con el calor. La introducimos en el horno a 180º durante 10 minutos.

Mientras se va cociendo la masa, vamos troceando el calabacín, el puerro y la zanahoria y con un poco de aceite lo ponemos en un cazo a rehogar hasta que veamos que están hechas las verduras, 10 minutos aproximadamente. Dependiendo del tamaño de los trocitos de las verduras tardará más o menos en hacerse, eso es a gusto de cada cocinero. En otra sarten freimos el bacon, nunca con aceite ya que el mismo bacon desprende su grasa.


Cuando todo esté hecho mezclamos las verduras con el bacon, la nata liquida, los huevos batidos, medio paquete de queso rallado y salpimentamos. Para entonces, la masa ya ha salido del horno (no os preocupeis si la veis muy cruda, no tiene que estar hecha) y la rellenamos con esta mezcla, el resto del paquete de queso rallado lo incorporamos por encima para gratinar. Otra vez al horno, esta vez 30 minutos a 180º.

Y... voilá!! Ya tenemos nuestro pastel!

Como véis, el plato queda muy lucido y lo que es mejor, riquísimo!!  Otra ventaja que tiene este plato es su facilidad para transportarlo. Se puede llevar donde queráis, a la oficina, a cenar a casa de unos amigos... solo necesitará un toque de microondas y listo para disfrutarlo!!



Todos los ingredientes los solemos tener en casa, salvo la masa quebrada, así que os animo a que sorprendáis un día a la familia con este tradicional pastel francés.
Bon appetit!!!






 

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