Ahora que ya tenemos hecha nuestra calabaza de Halloween, vamos a aprovechar el interior para hacer una cremita ligera muy sabrosa.
El interior de nuestra calabaza
Un puerro
Una cebolla
Una patata
Una zanahoria
4 cucharadas de aceite de oliva
Nata líquida
Medio litro de agua
Pimienta negra
Nuez moscada
Sal
Lo primero que tenemos que hacer es preparar las verduras antes de enceder el fuego; para ello pelaremos la cebolla y la cortaremos en trozos no demasiado pequeños, limpiaremos el puerro y cortaremos en rodajas finas, pelaremos la patata y la cortaremos en trozos de unos 2 centímetros de grosor y pelaremos la zanahoria y la cortaremos en rodajas finas. La calabaza como la tenemos reservada ya, no necesita más preparación que intentar separar las pepitas.
En una cazuela más alta que ancha, ponemos 4 cucharadas de aceite y encendemos el fuego a nivel medio. Ahí añadiremos la cebolla y unos minutos más tarde el resto de la verdura, sazonando y pimentando al gusto. Una vez que la verdura ya haya soltado sus jugos y esté un poco pochada (unos 10 minutos más tarde), añadimos el medio litro de agua y tapamos la cazuela hasta que la calabaza y la patata estén blandas (otros 10 minutos).
En ese momento, con la ayuda de una espumadera, pasaremos todo a otra cazuela y añadiremos agua de la cocción, por lo menos la mitad, y la trituramos con la batidora. Ahora le añadimos la nuez moscada, un chorrito de nata y comprobamos el punto de sal y de pimienta.
Ahora solo tenemos que servirla en un cuenco y echarle un chorrito de aceite de oliva crudo para decorar el plato.
Buen provecho

No hay comentarios:
Publicar un comentario